Microsoft podría estar dando la espalda al negocio de los navegadores y, en cambio, está considerando convertirse en extraños compañeros de cama con un viejo enemigo.
En lugar de continuar ofreciendo su navegador Microsoft Edge en Windows 10, Microsoft construirá su propio navegador basado en Chromium, la misma tecnología que Google usa para su navegador Chrome. La medida podría anunciarse esta semana, según The Verge, que informó anteriormente sobre los planes de Microsoft. También significa que después de una larga y amarga guerra de navegadores entre Microsoft y Google, Microsoft finalmente podría estar ondeando la bandera blanca y recurriendo a Google como socio en lugar de enemigo.
De hecho, el navegador Edge de Microsoft fue diseñado con Windows 10 para ser una alternativa a Chrome, Firefox y otros. Microsoft a menudo empujaba a las personas que usaban Windows 10 a deshacerse de Chrome en favor de Edge y se esforzaba por tratar de combinar tecnologías para aumentar su uso y rendimiento en el sistema operativo.
A pesar de esos esfuerzos, Microsoft no ha tenido mucha suerte en poner freno a Chrome. El sistema operativo de Google sigue siendo el más popular del mundo y, cada vez más, los desarrolladores web han confiado en Chrome para los motores de renderizado y otras tecnologías que optimizan sus sitios web.
Según The Verge y Windows Central, que informaron anteriormente sobre los movimientos de Microsoft, la compañía abandonaría el navegador Edge y construiría un nuevo navegador basado en el motor de renderizado de Chromium. Se desconoce cuándo podría iniciarse el navegador.